La formación parte de procesos que consumen tiempo y de usos que la empresa puede valorar. Buscamos que el equipo sepa pedir, revisar y utilizar resultados, no que delegue decisiones sin comprender sus límites.
Aplicaciones que podemos trabajar
Preparación de borradores, organización de información, resúmenes, ideas para comunicación y apoyo a tareas administrativas. Los ejemplos y herramientas se seleccionan según el sector, el nivel y las necesidades. Una introducción puede ampliarse a un programa por funciones.
Programa práctico y progresivo
Se comienza por capacidades y límites, instrucciones claras y evaluación de respuestas. Después se trabajan casos de uso y ejercicios adaptados. El programa puede cerrar con una propuesta de aplicación a una tarea del equipo, con criterios para comprobar si aporta valor.
Datos y revisión de resultados
Se trabajan ejemplos sin exponer información confidencial innecesaria. La formación aborda errores, invenciones de contenido y revisión antes de utilizar una respuesta. La empresa debe definir qué herramientas y usos autoriza; aprender una aplicación no elimina sus obligaciones sobre los datos.
Herramientas y costes
Antes del curso se concreta qué aplicaciones se utilizarán, si hacen falta cuentas y si existen licencias adicionales. Las funciones pueden cambiar entre versiones, por lo que el programa se ajusta a las herramientas disponibles. No se promete una automatización completa del negocio por realizar un curso.
Modalidad y organización
Podemos plantear formación presencial en nuestro centro, en las instalaciones de la organización cuando sean adecuadas, u online en directo. La propuesta concreta sesiones, dedicación, equipos y materiales. Si incluye actividades prácticas que requieren medios físicos, se define cómo realizarlas y quién aporta cada recurso. El calendario se acuerda con la empresa para facilitar la participación del equipo.
Posibilidad de bonificación FUNDAE
Esta formación puede ser bonificable si se cumplen las condiciones de la empresa, participantes y acción formativa. Se revisan el crédito, los costes admitidos, la cofinanciación cuando proceda y las obligaciones de comunicación, seguimiento y justificación. El importe se calcula para el caso concreto: no equivale a una subvención automática ni garantiza recuperar el precio completo.
Propuesta y responsabilidades claras
Antes de comenzar dejamos definidos objetivos, programa, horas, participantes, modalidad, presupuesto y evaluación. Si se solicita bonificación, se acuerda expresamente quién organiza, comunica y conserva la documentación, y qué debe aportar la empresa. La preparación administrativa debe abordarse antes del inicio; realizar el curso por sí solo no asegura la aplicación de la bonificación.
Evaluación orientada al trabajo
El programa puede incluir un ejercicio inicial, actividades prácticas y una tarea final vinculada a las funciones del equipo. Valoramos qué se ha aprendido y qué necesita continuidad. El documento de participación o aprovechamiento y sus requisitos se especifican en la propuesta. La formación no concede por defecto una habilitación profesional ni una certificación oficial.